Una utopía tolerante en el Nuevo Mundo: William Penn y el Santo Experimento

A lo largo de la historia, los sueños y convicciones de ciertas personas han generado mundos ideales, utopías que ellos buscaron llevar a cabo, no siempre con buenos resultados. Algunos creían que este lugar ideal se encontraba en algún rincón apartado del mundo conocido, mientras otros intentaban construirlo dentro de sus límites. Sin embargo, con los descubrimientos geográficos del siglo XIV y XV, llevados a cabo principalmente por los reinos de Portugal y Castilla, fueron ampliando los límites de lo conocido y, en cierto momento, se toparon con el llamado Nuevo Mundo. El caso siguiente es uno de esos tantos ideales que se intentaron hacer, no por estos primeros colonizadores, sino por uno de los más tardíos: los ingleses.

Los ingleses llegaron tarde al Nuevo Mundo debido, entre otros factores, a los conflictos internos que se sucedieron durante los siglos XV y XVI, aunque ya sabían -al igual que buena parte de Europa- de la existencia de extensas y ricas tierras al otro lado del Atlántico. Uno de los primeros ingleses que aterrizó en Norteamérica fue William Raleigh, quien estableció la primera ciudad en Jamestown, Virginia, en 1607, más de cien años después de la llegada de Colón a San Salvador. Durante casi todo el siglo XVII, varios grupos europeos -no solamente ingleses- fueron estableciéndose en sus costas, tales como los neerlandeses, suecos, finlandeses y franceses (más al norte), debido principalmente a las guerras de religión que sucedían en la Europa continental, así como las ansias de lograr una riqueza en el Nuevo Mundo. Muchos de ellos tenían una actitud de distanciamiento frente a los nativos, manteniendo ciertas conversaciones a la hora de realizar intercambios de diversos productos, en especial de las pieles.

Entre esos grupos religiosos que se movilizaron de sus tierras de origen hacia Norteamérica se encontraban los Quackers o Cuaqueros, un grupo religioso disidente que sufría de los atropellos de los calvinistas y otros grupos protestantes debido a sus diferencias religiosas, como la idea que todos los hombres podían descubrir la Verdad dentro de sí y no a través de la Biblia exclusivamente, como predicaban los protestantes. Dentro de este grupo se encontraba William Penn, hijo de un allegado a Carlos I de Inglaterra, quien fue perseguido en diversas ocasiones por su no-adhesión a la fe anglicana. En 1681, Penn le pidió al rey Carlos II el pago de una deuda que su padre había contraído con el suyo, por lo que decidió darle una porción de tierra en el territorio de Nortamérica, la cual llamó Pennsylvania (“los bosques de Penn”), para que estableciera allí una colonia con quienes quisieran formar parte de su empresa. Por supuesto, y para evitar que su comunidad religiosa siguiera sufriendo de las persecuciones, llamó a varios para formar una comunidad ideal en aquellos bosques. Se estaba gestando la idea del Holy Experiment (“Santo Experimento”)

William Penn con los nativos

William Penn con los nativos delawares

¿En qué consistía el Holy Experiment? Pues fue un ideal de una comunidad donde reinase la tolerancia y la paz. En ella se admitirían a todas las religiones con la condición de vivir en un clima de paz y sin interferir con los asuntos religiosos de los otros pobladores. Asimismo, no se iba a permitir ningún tipo de explotación de los hombres -tales como el esclavismo- ni el uso de las armas o de la fuerza -salvo casos de extrema urgencia-. Y ello no sólo era válido para los colonos, sino también para los indios. Penn creía que los indios tenían el legítimo derecho de sus tierras, aún a pesar de recibir una carta del Rey en que le daba la propiedad a él, por lo que buscó comprarle la tierra a los indios, aceptando su derecho originario de las tierras. Los indios, mermados y con una mala experiencia debido a los anteriores colonos europeos, aceptaron con cierta desconfianza aquel nuevo trato con sus nuevos “vecinos”. Y Penn, para lograr armonía y buenas negociaciones con los nativos delawares, buscó aprender su lengua originaria:

Me he hecho el propósito de aprender [su lenguaje], de modo que en ninguna ocasión necesite de intérprete. Y debo decir que no conozco lengua hablada en Europa que tenga palabras de mayor dulzura en el acento y el tono que la de ellos.

William Penn

William Penn

Mientras Penn siguió vivo, las relaciones entre nativos y cuaqueros fluían de buena manera. Sin embargo, hacia 1710-1711, la llegada de nuevos migrantes con ansias de enriquecimiento rápido ocasionaron conflictos con los indios, pues comenzaron a estafarlos en las ventas de tierra,  y a tratarlos como los otros colonos anteriores a los cuaqueros lo habían hecho.

Penn es, en la actualidad, un símbolo en los Estados Unidos, tanto por sus ideas de tolerancia e igualdad, como por ser el que le dio el nombre a la ciudad de Filadelfia, la cual, curiosamente, significa “Ciudad del Amor Fraternal”.

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