La imagen del gato en la cultura popular

Como bien dice el título del blog trata temas de historia, literatura…, y, por supuesto, gatos! Así, creo que la mejor manera de iniciar esta sección debe ser con un homenaje a ellos en el primer artículo. Relacionado con el primer post de la gata de Poe, este primer apartado trata acerca del simbolismo y las representaciones que se tenía (y se tiene hasta ahora) sobre el gato en la cultura popular.

Misteriosos, augurios de mala suerte… esas son algunas de las ideas que se nos vienen a la mente al pensar en los gatos. No sorprende que, desde pequeños, nuestros abuelos nos contasen anécdotas -en su mayor parte negativas- atribuidas a estos felinos caseros. Y tampoco sorprende que, al momento de preguntarles sobre las fuentes de dichas historias, nos dijeran que es saber popular de tiempos remotos. La pregunta que nos podríamos hacer sería: ¿Qué ideas populares sobre los gatos se han mantenido a lo largo del tiempo?

La imagen del gato, nos señala el historiador Robert Darnton, ha sido asociada desde la antigüedad a un rol ritual, a un símbolo con un poder oculto asociado al tabú. Así como los judíos concedían un rol especial al cerdo, así los egipcios daban un rol protagónico al gato.

matanzagatos

A esta visión se le sumó además la de estar relacionado con la brujería. Gatos acompañando a brujas, gatos que son brujas transformadas, o gatos que son personificación del demonio, imágenes populares que hasta el día de hoy subsisten. No olvidemos, además, que la catalogación de brujas aplicaba también a aquellas dedicadas a la medicina popular, las cuales también incluían órganos de los gatos en sus brebajes: “Para recuperarse de una caída grave, el enfermo chupaba la sangre de la cola de un gato recientemente amputada. Para curarse de neumonía, se bebía sangre de la oreja de un gato en vino tinto. Para aliviarse del cólico, se mezclaba vino con excremento de gato” (2002: 98). Atacar o mutilar a un gato podía provocar que, casualmente, al día siguiente una mujer sospechosa de ser bruja apareciese con heridas o con huesos rotos.

Otro ámbito donde el gato hacía aparición era el hogar. La presencia del gato en las casas no era tomado con buen agrado, ya que podía hacer peligrar la vida de aquellos que allí vivían: “Si un gato abandonaba una casa o dejaba de brincar al lecho de su ama o de su amo enfermo, la persona probablemente moría. Pero un gato acostado en la cama de un moribundo podía ser el diablo, que esperaba para llevarse su alma al infierno” (2002: 98). El gato también solía identificarse con el dueño, y el matar al gato podía constituir una ofensa a su dueño, además de significar traer mala suerte al dueño o a la casa.

Por último, otro ámbito donde se relacionaba al gato era en el ámbito sexual. El gato podía ser una especie de amuleto para conquistar mujeres: “El que cuida bien a los gatos, tendrá una bella esposa”, así como símbolo de fertilidad: “Comúnmente se decía que las muchachas estaban “enamoradas como un gato”; y si quedaban embarazadas, habían dejado “que el gato se comiera el queso” (2002: 99). No obstante, también las peleas entre gatos podían simbolizar también una riña entre dos hombres por el honor tras ser “corneado”, resultando en usualmente en la muerte de uno de ellos.

Estas son algunas de las ideas que la gente tiene acerca de los gatos, y tú, ¿qué otras ideas o saberes conoces acerca ellos o de otros animales? ¡Déjanos un comentario aquí abajo, y nos vemos en la próxima entrada!

Miau.

 

Bibliografía

2002    DARNTON, Robert

La gran matanza de los gatos y otros episodios de la historia de la cultura en Francia. México: FCE. pp. 81-108.

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